Otra dificultad técnica añadida viene de lo complicada de la pronunciación que plantea el nombre de la ciudad para el público anglosajón y buena parte del Europeo, concretamente de Francia hacía arriba y al este. A algunos visitantes norteamericanos que he conocido sin duda les costaba horrores pronunciar el nombre de la ciudad, la antigüedad y tal vez alguna de las glorias pasadas seguramente han servido para que en algunas lenguas como el francés si que exista un término autóctono para la ciudad, en el caso francés Zaragoza es conocida como S