Varias agencias gubernamentales de Estados Unidos siguen trabajando en un plan de rescate hipotecario para ayudar a millones de familias afectadas por la crisis a pagar sus cuotas, y para el que está previsto que se destinen 50.000 millones de dólares de los 700.000 millones de dólares del plan de rescate aprobado hace varias semanas para hacer frente a la grave crisis financiera internacional.