Gane el corazón y ganará la Guerra por el talento • vallebro.es
....La moraleja de esta historia es saber que no nos podemos arrogar el derecho de querer manejar o gestionar el talento, el conocimiento, la cultura, la satisfacción o ningún otro intangible que sobrevuele la empresa. Que ellos no son sustantivos organizacionales sino adverbios personales, que modifican la capacidad de las personas de dar respuesta a un contexto y a una relación, para generar así un resultado.