El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha puesto número al nuevo equilibrio de poder en el seno del organismo financiero, para representar el peso de los países emergentes como China -que se convierte en el tercer más poderoso en el organismo-, Brasil y México en la escena global. En la reconfiguración, España se hace con el 2% del voto total, seis décimas más de lo que tenía.